¿QUÉ PARTE DEL ADN SE ANALIZA EN UNA PRUEBA DE PATERNIDAD? ¿POR QUÉ ES TAN CONFIABLE?

El ADN se encuentra formado por regiones codificantes y no codificantes. Las regiones codificantes son las responsables de nuestro aspecto (FENOTIPO) y poseen la característica de ser poco variables por lo que podemos coincidir con otras personas en color de cabello, forma de ojos, color de piel, sin estar relacionados biológicamente.

Las regiones no codificantes son muy propensas a la variabilidad y no se expresan, por lo cual no revelan características físicas de los individuos (FENOTIPO). Este tipo de ADN es el que se emplea para hacer análisis de relación biológica tipo PATERNIDAD.

El ADN no codificante, al no estar sujeto a presión selectiva intensa, admite unos niveles de variación muy grandes (POLIMORFISMOS) en comparación con las regiones de ADN codificante.

Las regiones del ADN comúnmente analizadas con fines de IDENTIFICACIÓN HUMANA o RELACIÓN BIOLÓGICA, se denominan MARCADORS GENÉTICOS. Un marcador genético o marcador molecular es un segmento de ADN con una ubicación física identificable (LOCUS) en un cromosoma y cuya herencia genética se puede rastrear. Puede ser un gen, o puede ser alguna sección del ADN estructural.

En un análisis de paternidad se analizan 16 o más marcadores genéticos, cada uno presentará dos alelos (POLIMORFISMOS), uno heredado por vía paterna y el otro por ví­a materna integrado así­ el perfil genético del presunto hijo. En ello radica la importancia de incluir a la madre biológica en un análisis de paternidad, puesto que nos permite saber con exactitud el alelo heredo por ambas vías y establecer si el presunto hijo comparte un alelo con el presunto padre en todos los marcadores genéticos analizados.

Hay millones de polimorfismos por cad molécula d ADN, es por ello que con estas pruebas, es posible conocer el tipo de parentesco  biológico entre dos ADN, de manera precisa y confiable: Paternidad, abuelidad, linaje  paterno por cromosoma “Y”  y/o maternidad y hermandad entre otros.